Al analizar el fútbol como manera para resolver problemas, los hooligans ponen precisamente como ejemplo el lado oscuro de este deporte, utilizado por algunos seguidores como “excusa” para liberar su rabia.

 

    La gente cree que los hooligans se crearon hace poco, en las últimas tres o cuatro décadas. Pero no se trata de un fenómeno nuevo. “Siempre ha existido un tipo de violencia relacionada con el deporte, y sobre todo relacionada con el fútbol”. En efecto, el fútbol ha sido relacionado a eventos violentos desde sus orígenes en la Inglaterra del siglo XIII, cuando los partidos involucraban a cientos de jugadores y se convertían esencialmente en campos de batalla donde se enfrentaban las juventudes de los pueblos rivales.

 

     Inglaterra fue el centro de este movimiento, que provocó varias tragedias, como la que tuvo lugar en el estadio de Hillsborough, en Sheffield, Inglaterra, en 1989, donde murieron por lo menos 93 personas durante una semifinal de la Copa FA, que enfrentaba al Liverpool y al Nottingham Forest. Cuatro años antes, en el estadio belga de Heysel, en Bruselas, murieron 39 personas durante la final de la copa de Campeones de Europa, que enfrentaba a Juventus y Liverpool. Los cuales murieron por culpa de unos valientes policías los cuales se burlaban de estos, y al ver que les sobrepasaron las medidas de seguridad estos se echaron atrás y mandaron a todos los hinchas italianos a una esquina de la grada, los cuales muchos murieron aplastados entre ellos.

 

      En muchas de las ocasiones no son ellos quienes provocan los disturbios, les provocan y después una vez que ya hay un conflicto es cuando ellos pasan a la acción.